Los agentes largos se caen por contexto, no por capacidad
Probé encadenar seis pasos en un solo agente para armar propuestas. Falla en el cuatro, siempre. Partirlo en tres agentes con entregas intermedias lo arregló sin cambiar el modelo.
Lo que voy aprendiendo mientras trabajo: herramientas que probé, ideas a medio formar, errores que no quiero repetir. Notas crudas, con fecha, sin editar. Si algo aquí madura, termina en un artículo o en un criterio.
Probé encadenar seis pasos en un solo agente para armar propuestas. Falla en el cuatro, siempre. Partirlo en tres agentes con entregas intermedias lo arregló sin cambiar el modelo.
Llevo meses pensando que digo lo mismo. Es exactamente el punto: cien historias distintas para una sola creencia. Lo que se siente repetido adentro apenas se está registrando afuera.
Publicar doce semanas seguidas ya te pone en el top 10%. La barrera no es el talento, es el calendario.
El cliente pidió rebranding. Era un problema de distribución. Cotizamos lo que pidió y perdimos tres semanas. Ahora la primera llamada no termina sin una frase que empiece con "el problema real parece ser".
No por el resumen: por poder buscar qué dijo el cliente en marzo cuando en agosto jura que dijo otra cosa.
De Priestley, pero se me quedó pegado distinto: un negocio diseñado para estar lleno cobra distinto que uno diseñado para nunca decir que no.
Revisé los últimos tres años. Todos llegaron por una charla, un artículo o una recomendación. Sigo pagando pauta por reflejo.
Tardé años en verlo. El modelo premiaba exactamente lo contrario de lo que quería ser el negocio.
Los megaprompts que circulan producen texto genérico porque el contexto lo pone el modelo. En cuanto le metes tus precios, tus clientes y tus números, sirven.
Crear se volvió barato. Distribuir también. Lo único escaso es la confianza, y esa no se compra en ninguna plataforma.
Criterio · cada viernes
Una decisión de negocio desarmada con un caso concreto, la regla que se saca de ahí y cómo aplicarla el lunes. Cinco minutos. Cero ruido.
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