El arte de poner precios en la industria creativa
Tu precio no es un número: es la primera declaración de valor que hace tu marca.

Qué es esto
En la industria creativa el precio casi nunca se decide con criterio. Se decide por lo que cobra el de al lado, por lo que el cliente “seguro” está dispuesto a pagar o por el miedo a perder el proyecto. El resultado es el mismo en estudios grandes y en freelancers que empiezan: mucho trabajo, poco margen y clientes que regatean porque nadie les explicó qué están comprando.
Esta guía propone mirar el precio al revés: no como un número que sale de los costos, sino como la primera declaración de valor que hace tu marca. Si tu precio dice “barato”, el cliente llega esperando barato, y todo lo demás —el brief, las revisiones, el respeto por tus tiempos— se acomoda a esa expectativa.
En 18 páginas pasa por la psicología del precio, por las estrategias para cobrar por valor y no por horas, por casos reales de cómo cambia la relación con el cliente cuando el precio está bien puesto, y cierra con ejercicios para que lo apliques a tu propia lista. Es teoría y práctica a partes iguales: lo suficiente para entender, y lo necesario para cambiar algo el lunes.
Qué incluye
La psicología del precio
Qué comunica tu precio antes de que el cliente vea tu trabajo, y por qué cobrar poco también cuesta.
Precios basados en valor
Cómo salir del precio por costo o por hora y cobrar por el resultado que entregas.
Casos y ejemplos reales
Cómo cambia la percepción del cliente, y la rentabilidad, cuando el precio está bien puesto.
Ejercicios para tu negocio
Reflexiones y herramientas para aplicar cada principio a tu propia lista de precios.
Es para ti si
Diseñas, fotografías, escribes o diriges un estudio, y cada cotización te cuesta más de lo que debería: dudas, bajas el precio antes de que te lo pidan y terminas trabajando el doble por lo mismo.
No es para ti si
Buscas una tabla de tarifas para copiar. Aquí no hay números mágicos: hay criterio para que los tuyos tengan una razón.
Preguntas frecuentes
¿Cómo lo recibo?
Dejas tu nombre y tu correo, y el archivo se descarga en ese momento. No hay que crear cuenta ni instalar nada.
¿Me vas a llenar de correos?
No. Quedas suscrito a Criterio, mi correo de los viernes: uno a la semana, con un caso real y una regla aplicable. Te sales cuando quieras, con un clic.
¿Puedo compartirlo?
Sí, siempre que sea a alguien a quien le sirva de verdad. Mejor aún: mándale la liga de esta página, para que lo reciba completo y actualizado.
¿Esto reemplaza contratar a una agencia?
No, y no pretende. Te da el criterio para llegar mejor preparado a esa conversación — o para darte cuenta de que todavía no la necesitas.